Extremoduro, para todos los públicos

Y llegó el Concierto del año. Bueno…para mí de la década, porque hacía tanto que no iba a uno que…mira, prefiero no echar la vista atrás que me mareo.
A Extremoduro, con todo lo que me gustan, no los había visto nunca en directo, y el Coriano me dio por el lado del gusto. Si tengo que escoger grupos para dejar la comodidad de mi sofá y mi vida sedentaria y lanzarme a saltar al y en el ruedo, a salir, beber, el rollo de siempre … a recuperar sensaciones olvidadas, sin duda ellos están entre los primeros.
¿Que porqué me gusta Extremoduro? Ésto no se racionaliza, simplemente los escuchas y te da un subidón que te mueres, y cada uno de sus acordes y desacordes se te meten dentro y te hacen vibrar. Es pasión, es instinto animal, es locura transitoria.
Es transformarte de nuevo en una adolescente rebelde y con ganas de guerra, de mucha guerra. Verlos en directo consiguió que me dieran ganas de convertirme en una grupie loca, y asaltar el camerino de Robe para que me dijera aquello de Hoy te la meto de todas, todas…hoy te la meto de mil maneras…hoy te la meto hasta el mismo corazón. En fin…qué poco pudor y sentido del ridículo decir estas cosas, pero es que se me va la pinza con facilidad, y a mí este tipo – como no – me pone, me pone. Sólo con su voz desgarrada de macarra barriobajero ya me sube a las estrellas y a lo más alto de la locura.
A ver quien te puede decir una frase como “me encuentro a mi princesa hablando con la luna, echándose carreras a ver quien es más… PUTA!”. Pues él, solo él, y con ese acento extremeño que le da un punto que…bueno, una tiene sus debilidades.
Si aún así pretendo buscarle explicación, creo que dos características suyas que para mí los hacen especiales, diferentes, y únicos, son los cambios de ritmo que se meten dentro de un mismo tema, hasta el punto de que si no prestas atención, te crees que estás escuchando canciones distintas que van empalmando, hasta 6 ó 7 cambios se pueden marcar, y a mí eso me encanta! Todo ésto con un rock potente, agresivo, duro, sucio…oh si!!!! Sucio! con lo que a mí me gusta eso! Una guitarra, un batería, una voz…en fin, que la sangre se me revoluciona.
Y para muestra de esos cambios de ritmo, un botón: “Dulce introducción al Caos”
A eso únele las letras, imprescindibles también para mí. Nada de frases facilonas escuchadas mil veces, y estribillos machacones y repetitivos. Cada tema está trabajado y cuenta una historia, incoherente, absurda, brutal, salvaje…lo que quieras, pero tienen frases sublimes. Junto con Fito, dos de los mejores letristas del rock español.  Robe ha declarado en alguna ocasión que…mira, mejor copio y pego:
“… Bueno, yo me reivindico más como poeta porque lo que más quiero ser es poeta. Hacer una música, bueno, sí, está bien, pero hacer una letra para mí es mucho más difícil, es donde está una canción…”
¿Lo mejor? Su estilo personal que estoy segura surge de forma natural, para conjugar letras muy explícitas, frases vulgares y malsonantes, desgarradas, con pinceladas poéticas increibles, a mí esa mezcla me revuelve toa por dentro.
Una de mis favoritas. “Si te vas”.  Si ésto no es poesía, pues no sé…

Y allá que vamos el coriano y yo vestidos para la ocasión, en mi caso disfrazada, que me faltó ponerme la muñequera de tachuelas y el collar de perro. Toda de negro aunque para eso no necesite yo a Extremoduro como excusa, con mis mallas, porque llamarle leggins si una va de rockera no pega nada, mis colgantes jipiguays al cuello, el pelo cardado y como pieza estrella desempolvé las botas pseudomilitares del Zara, que dan el pego y me cocieron los pies, pero oye, una noche es una noche.
El coriano se partía y yo iba con cierto miedo de ofrecer imagen de yaya moderna venida a menos, mejor dicho venida arriba, pero fue llegar allí y sentirme en mi salsa, porque de cuarentonas y cincuentones con pinta de los viejos rockeros nunca mueren, aquello estaba petao.
La verdad es que el ambiente era ecléctico y había de todo, desde papás con niños de dos años dormidos en los brazos hasta un cochecito con bebé incluido, embarazadas a punto de parir, pandas de adolescentes de 16, 18, 20 años,  grupos de treintañeros, y los puretas, de la edad de los componentes del grupo, perroflautas y niñas pijas, no faltaba de nada. Mucho negro, mucho color negro quiero decir, allí el Senegal no estaba representado; mucha camiseta con frases del grupo, mucho tatuaje, y cerveza a litros, humo de tabaco y lo que no era tabaco…lo que vienen siendo todos los tópicos del mal vivir.
Lo más chulo ver a padres y madres con sus vástagos púberes compartiendo el momento a ver quien flipaba más, y alguna pobre madre despistada que por cierto me tocó al lado, y tenía aspecto de estar pasándolo fatal la pobre, juraría que cumplía la promesa de llevar al niño al concierto por las buenas notas y andaba arrepentida, el crío aplaudía con cara de poseído pero muy formalito y muy serio, sólo se atrevía a mover un pie marcando el ritmo, y es que allí los menores de 16 no entraban si no era acompañados.

Tuve mi momento raruno como siempre, que llevo unos meses que sin ponerme nostálgica no soy yo, y me entró el puntito melancólico. No sé cuantas veces le repetí al coriano que quería tener 25 años de nuevo y empezar de cero, a poder ser allí mismo en el concierto. Luego un poquito perjudicada por la cerveza jugué a concentrarme y tratar de introducirme en el cuerpo de una chiquilla que melena al viento, no paró de bailar y vivir la música traspuesta y en sus mundos, para terminar subida a hombros de un estupendo semental con una espalda que daban ganas de arañar hasta hacerle sangrar. Mis divagues y yo.

La organización genial, la seguridad también. Parking vigilado, entrada bajo control de bolsos y cacheo, que a mí me pareció excesivo, pero todo el mundo se dejó hacer sin oponer resistencia ni soltar una queja, como cambian los tiempos. No te permitían entrar con bebida ni comida, simplemente para que consumieras dentro, claro. Yo acato las reglas del juego, no me parece mal, pero eso se advierte en el ticket de la entrada, igual que advertían de forma literal “No permitas que nadie te joda el concierto. Si ves que algún o alguna gilipollas tira cosas al escenario o te molesta, evítalo o cuenta con el personal de seguridad” Atiéndase al detalle del algún/alguna, yo un día de estos me meo con los detalles.
Muy buen ambiente, muy buen rollo, ni una escenita de bronca, peleas ni desfase descontrolado, ni gente tirada borracha o drogada, vomitonas… nada de nada, para que luego digan que el rock y blabla. Cualquier fin de semana en cualquier local poligonero de mierda se viven escenas que da pena ver. No fue el caso, allí había muchas ganas de pasarlo bien y disfrutar en paz, cada uno a su aire. La salida fue exactamente igual, con alguna lengua de trapo que se trababa, algunas risas más altas de lo normal y algun trastabilleo al andar, pero nada más. La mayoría se quedaron en el parking con los maleteros abiertos charlando y desenvolviendo bocatas. Aquello parecía una acampada de excursión.
El concierto en sí comenzó con media hora de retraso, pero lo compensaron, se pasaron los tíos 3 horas y media encima del escenario con un descanso de 20 minutos que cortó un poquito el rollo, pero volvieron con fuerza y ganas, dispuestos a que aquello no decayera.
Se bailó, se saltó, se coreó cada tema, allí había pocos que no fueran incondicionales. Robe interactuó con el público, se marcó sus frasecitas:
Me han dicho que lleváis por ahí una pancarta que dice que me mato a pajas, eh cabrones!…pues es verdad!
No seáis hijos de puta. Apagad los móviles y dejad de grabarnos, coño! disfrutad del concierto – Fue decir eso y el número de lucecitas azules se multiplicó por 10, aquello era como cuando se encendían los mecheros y parecía que quisieran decirle que sí, que eran unos hijos de puta.
Aquí el coriano, que es de interpretación libre, y él lee entre líneas lo que le da la gana gritó un – Toma ya!!!! – con un gesto feo de butifarra catalana. Está convencido de que fue un guiño irónico a nuestro “hecho diferencial”. Yo le veo demasiada lectura a eso, pero bueno, si él es feliz…
El sonido, el directo…Aquí es donde un grupo se la juega y demuestra si es bueno o no. Una cosa es que en directo te permitas a propósito cambiar algún acorde y otra es no reconocer lo que se está tocando. Tanto la voz, sus inflexiones, como los instrumentos sonaban igual que en los discos, más potente, más acelerado quizás, pero impecables, aunque utilizar esta palabra  para este grupo parece que no sea lo suyo. Se necesitan muchas tablas para sonar impecablemente sucios, y ellos lo consiguieron.
Sé que os importa un carajo, que nadie va a clicar las canciones, pero este post lo hago para mi propio deleite, y tengo que terminar poniendo un trozo del concierto. No es el de ayer, todavía no hay nada decente colgado en you tube, pero da igual, he buscado y este vídeo de lo que fue unos de los momentos álgidos del concierto – y tuvo varios – es igual que lo que vivimos anoche, hasta el tono de su voz recitando. Esa voz…toa loca me pone, vuelvo a repetirlo:
Transcribo, por si no se entiende bien. Vale la pena:
“Me da vértigo el punto muerto…y la marcha atrás…vivir en los atascos…los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas, la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me arruinan las prisas, y las faltas de estilo. El paso obligatorio, las tardes de domingo…y hasta la línea recta.
ME ENERVAN LOS QUE NO TIENEN DUDAS, Y AQUELLOS QUE SE AFERRAN A SUS IDEALES SOBRE LOS DE CUALQUIERA!
Me cansa tanto tráfico, y tanto sinsentido.
Parado frente al mar…mientras que el mundo gira…”

Por supuesto, otro gran momento llegó con “So payaso” que es el tema con el que yo los descubrí. Escuché esta canción y me dije – Joooooooder! ¿quién es este grupo? Tengo que buscarlos a ver que cuentan – ni sabía como se llamaban. Los descubrí tarde es cierto, allá a mediados de los 90, cuando ellos ya llevaban sonando como 10 años, pero desde entonces hasta ahora. Amor a primera vista que le llaman.
Y después de todo ésto, si os sigue sin gustar Extremoduro, pues:
¿A que mola? Camiseta que el Coriano se mercó ayer en el concierto y que jura y perjura que se va a poner en todos sus viajes, para su paso por el Aeropuerto, cualquier día me lo detienen.
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Jorge, Descerebrado, Anita Bombón y otras chicas del montón

Y por fin! Martes 5…por el culo te la hinco, o como diría Jorge – Martes 5… Que bonita rima –
Amanece un día esplénd… asquero… esplénd…amanece un día caluroso de cojones teniendo en cuenta el calor que está haciendo este verano, que no es demasiado, pero claro, HOY! precisamente HOY! Sí! tiene que hacer calor. Todo el día brillando como un gusiluz, por el sudor, no porque una brille con luz propia que también, pero no es el caso que nos ocupa.
Preparo los bártulos, llamar bolso a lo que llevo se queda corto, debería haber llevado un trolley de esos de cabina, porque creo que sus 10 buenos kilos los pesa. A saber: el libro de LA ESCRITORA pa que me lo firme, un paraguas porque han dicho que igual llueve (y unas narices), los retoques pintureros para salir estupenda en las fotos, que tampoco usaré, la cámara de fotos que no saldrá a la luz en ningún momento, y ésto sólo son los extras, luego todo lo demás: llaves, monedero, kleenex, tabaco, móvil, ibuprofenos etc etc etc. Para rematar volveré aún más cargada con un regalito que nos ha traído Ana.
La seta y yo cogemos el tren a la hora prevista y sin novedad en el frente, hemos quedado a las 12 y todo va saliendo a pedir de boca…no…espera… Dña Ana la de Analogías, llegó a Barcelona city, y como no es grande la ciudad y no hay cosas que ver, se me fue de paseo al Borne por su cuenta y riesgo, que es la zona que quería patear  yo con ella. No pasa nada, pero se lo voy a estar recordando durante meses. Pudiendo tener una guía turística de excepción, que me lo conozco todo al dedillo
Guasapeamos en el tren, somos loros guasapeadores, ya veremos luego que ocurre – ¿Estás nerviosa mami? Hombre…nerviosa no…no sé…excitada quizás… – Espitosa viva es como estoy, llevo un subidonazo encima sólo comparable a aquellas citas que me montaba después de chatear durante días con algún tipo con el que había surgido conexión, así que las expectativas son altas aunque esta vez voy segura de que me vuelvo a casa sin sexo, lo que no le resta emoción al asunto, eso sí, no me he hecho las ingles ni llevo tanga, que gusto!
Bajamos en Paseo de Gracia y vamos andando hasta Puertaferrisa, y allí…de espaldas la localizo buscando alrededor, mirando hacia uno y otro lado. En realidad veo primero a Descerebrado de frente. Que guapo es este chiquillo!!!! Que ojos!!!! Me acerco por detrás escondiéndome  entre la gente medio agachada, esquivando personas… –Mama!!!! por dios! ¿pero que haces?????? – el ridículo hija mía, como siempre…
¿Me firmaría usted un autógrafo? – Abrazo gordo, pedazo de abrazo! Y ahí empezamos a cascar y ya como si no hubiera un mañana, no hubo quien nos parara. Descerebrado que es un tío listo, con una retranca que no te la acabas nos llamó al orden – Dicen que las mujeres podéis hacer dos cosas a la vez ¿Podríamos ir andando mientras habláis? – jodío niño…

Y bueno…Pues eso, dándole a la lengua sin parar, pero andando no nos quedamos cortas, kilómetros y kilómetros recorrimos, Paseo de Gracia p’arriba, Casa Batlló, Paseo de Gracia p’abajo, Via Laietana, Mercado de Sta Catalina, buscando la sombra – A la izquierda, tenemos que cruzar ¿por aquí seta? pues por la siguiente…¿y ahora? … – La guía turística que se pierde como siempre entre el maremagnun de callejas, plazas y tiendecillas…A ver, yo llegar siempre llego, pero sieeeeeempre un poco por casualidad – Aquello de allí parece el Paseo del Born… – Pues sí, por fin.
La seta con la lengua seca, todos secos. Nos sentamos a tomar algo a la 1 y hacemos tiempo hasta las 2:30 que hemos quedado con Jorge aquí al lado para comer. Se la liamos al camarero…
La seta – Una clara sin alcohol – el camarero con cara de loco desconcertado ¿eso existirá? – Que sí, tú tráele una cerveza sin alcohol y limonada y hacemos la mezcla –
 Descerebrado – Yo una fanta de naranja – No tenemos fanta, tiene que ser schweppes – Pues vale! – Una sueps de limón entonces – Nooooooooo!!!! de naranja
Para mí cerveza de barril ¿cual tienes? – Budwaisser – No, esa no ¿que más tienes? – Pues de barril sólo esa – Pues de boteeeeella. Una Alhambra, ok –
Remata Anita – Un tinto de verano! – cara de loco hiperventila – Lo siento, no tenemos tinto de verano – Pues tráeme una copa de vino y lo mezclo con la mitad de la limonada de la seta… Cara de loco está por pedir la cuenta y dejar su empleo, luego ya no sabía ni a quien ponerle qué. Aquello parecía al final el laboratorio de metanfetamina de Breaking Bad, nos faltaban las probetas.
A comer al Salero. En la puerta esperando puntual George, otro guapo. Mi hija, que ve unos biceps y es poner los ojos en blanco, no le quita ojo – mama…es guapo!!!! – que sí criatura, se nota que no la tengo acostumbrada a verme al lado de tíos estupendos. George llega con su Lacoste sin cocodrilo, que tiene él demasiada clase para que ésta dependa de un reptil.  
Yo, que soy muy moderna, muy fashion y muy imbécil, me los llevo a un restaurante de esos de comida fusión que me ha recomendado mi hermana, de inspiración asiática, ahí! con un par! . Comimos muy bien, es cierto, pero la carta se nos quedó limitada porque alli nadie le echaba huevos a arriesgarse con el “Pad thai con phak bong, gambas y tofu” o el “Lok lak sach mdan marinado en coco, chile rojo y tamarindo”
Más bla, bla, bla. Ya digo, sin parar. Jorge habla menos, no sé si porque se vio apabullado por las dos cacatuas, pero yo creo que él es así, más calmado. Habla muy bajito, muy pausado, pero observa y pregunta mucho, y tiene una memoria prodigiosa. Fue sacando temas a raíz de recuerdos de historias que había leído en nuestros blogs, que ni yo recordaba, fue genial poder explicar y matizar de viva voz y compartir entre los tres anécdotas.
Hablamos también por supuesto de SU LIBRO, próximamente en todas las librerías para nuestro deleite, ya veréis, ya…
Ana, que es un sol, nos trajo un detalle precioso de Madrit. Sólo a ella se le podía ocurrir algo tan original, personal y emotivo. Una taza personalizada, que en mi caso lleva la siguiente frase:

Después llegó el mojito. El Barroco – bar emblemático aunque sólo sea porque lo he nombrado tropecientas veces en los posts – cerrado. Negra suerte que tengo joder! Estuvimos enfrente que los hacen riquísimos también, aunque más cargados.Tres sin alcohol y dos a tope. Adivinen ustedes cual de los adultos no se dejó seducir ni llevar hacia el vicio ¿asquerosamentesano quizás? Anita y yo ya llevábamos nuestro aperitivo, la botellica de   vino a medias y allí en la terraza se sucedieron las carcajadas, no digo más.
Se hacen las 6, o las 7, ni lo sé, y nosotras nos vamos levantando para ir a coger de nuevo el tren, entre una cosa y otra hasta las 9 no llegaremos a casa. Jorge, Ana y Descerebrado nos acompañan, la seta y yo vamos delante conspirando, nos da mucha pereza el viaje de regreso, y además pena de que termine el día, así que telefoneo a mi hermana que vive en Sants y decidimos quedarnos a dormir en su casa.
Total, despedimos a Jorge que no se atrevió a seguirnos el ritmo y nos fuimos los cuatro a cenar por ahí. Más patear, ahora por el Raval ¿que si me perdí? Pues sí, de nuevo ¿que pasa? es lo que hay. Agotados terminamos en un bar muy chulo que escogieron la seta y Pedro, si no llega a ser por ellos todavía estamos andando. Las mamás no teníamos hambre, yo empecé con mi maldito dolor de cabeza que siempre llega a joderme, y me estropeó esa última parte del día, pero los adolescentes estaban más vitales que al empezar, deben ser nocturnos como los felinos, y parecía que no hubieran comido en días los muy jodidos – ¿Me puedo pedir el chuletón? – preguntaba Descerebrado, mientras Ana picoteaba la lechuga de la ensalada sin ganas, yo removia el gazpacho con las naúseas que a veces me provoca la migraña, y la seta le robaba las patatas del plato a su nuevo amigo.
Decir que las criaturas se portaron. Fueron pacientes, nos dejaron a nuestro aire, participaron de las bromas, y no hubo una mala cara ni un bufido, lo que teniendo en cuenta su edad y que a ellos ni les iba ni les venía, es de valorar y agradecer. Entre ellos andaban tímidos, pero a última hora en la cena se soltaron y estuvieron charlando de sus cosas mientras Anita y yo ya entrábamos en la fase confidencias…y hasta aquí puedo leer.
A las 11 cogíamos el metro, y terminaban las convivencias.
Y ahora la valoración, y ya lo siento, pero creo que me pondré ñoña:
Para hablar de Ana, deberé hablar primero de mi misma ¿que raro verdad? He explicado mil veces ya que yo soy rarita y difícil, medio antisocial me cuesta mucho conectar y que alguien realmente me interese, me guste y me llegue. Claro que salgo adelante como puedo y consigo quedar medio bien cuando tengo que socializar, pero me cuesta la misma vida, es un esfuerzo que hago.
Ana no se lo quiere creer, pero soy tímida y salvo excepciones, es decir, a no ser que me encuentre realmente cómoda, hablo más bien poco, así que para mí lo del otro día fue un gran acontecimiento porque como me sucede rara vez, cuando ocurre me hace muy feliz.
Ana habla por los codos, pero yo no me quedé atrás, todo fluía como si nos conociéramos de hacía años, un reencuentro de viejas amigas que hace tiempo que no se ven parecía aquello. Ya le comenté que estaba hablando con ella igual que hago con mi hermana, y quien me lea o me conozca sabe que ese es quizás el mayor halago que puedo hacerle a nadie.
Ana habla, Ana es un terremoto, una polvorilla, una tía muy lista con mucha empatía y sentido común, también es verdad que tenemos procesos mentales parecidos.
Ana interactua, ésto parece de perogrullo, pero no lo es. Hay personas que son monologuistas profesionales, no escuchan, buscan su público y se dedican a hacer terapia a base de escucharse a sí mismos y lo atractivas que son, y cuando quieres meter baza te das cuenta de lo poco que interesa lo que tú tengas que decir…en fin, me lo he encontrado algunas veces. No pasa nada, yo dejo de hablar, me aislo y a pasar el rato, pero termino hasta el coño de egos ajenos, esa es la verdad.
Y bueno, pues eso, toda una experiencia de las buenas, que soñamos con repetir aquí o allá, donde sea. Para terminar añadiré, que sé que andáis con la mosca detras de la oreja, que a riesgo de cargarme la merecida fama de zorraputas que lo nuestro nos ha costado adquirir, en varias ocasiones estando con Jorge, los tres juntos, en broma decíamos – Venga! y ahora a destripar blogueros! –  y no nos salía. Mecachis! que no hubo manera, solo comentábamos lo molón que es éste o la otra, entrábamos a valorar las vibraciones que nos transmitiis (ésto se escribe así tito Chema?) como personas detrás de un blog…resultará que somos almas benditas, ya verás.
No quiero mentir, usamos la lengua viperina, pero con personajes con los que ha habido nuestros más y nuestros menos y terminaron con billete a Parla, que como ya sabemos, anda masificado.
Y ya! Ahora mismo mientras escribo me estoy tomando un mojito preparado por mi misma en toda mi mismidad. Brindo por Ana, Jorge, nuestros niños y por todos vosotros.

Que baja el paro, oigan!

No puedo más. Si no lo digo reviento! Me ha dicho el coriano, ya harto de escucharme y además a gritos, con muchos tacos por medio, que cambie el blog por un hacha y termino antes…Por un momento lo he estado valorando, no sé…ya veremos.
Escuchar en las noticias constantemente el número de desempleados y como sube la cifra deprime
mucho, es triste, pero me había acostumbrado y ya había perdido hasta la capacidad de indignarme. Reconozco que escuchaba muchas veces sin prestar atención, es lo que tienen las noticias repetidas hasta la saciedad, que ya no calan, resbalan, lo que es de por sí, triste también.
Pero ahora estamos eufóricos, señores. Yo no, ya lo digo. Están eufóricos quería decir, de subidonazo total, orgasmean delante de la pantalla, con la boca llena de…iba a componer una imagen poco apropiada a partir de esta frase, lo dejaré aquí por no pasarme de desagradable.
Pues nada! Que estamos de enhorabuena! El paro está bajando, y  estamos están de un triunfalismo que les falta bailar una jota cuando les ponen la alcachofa delante. Uala!!!!! Ésto va p’alante! Que alegría, que alboroto!
Y han conseguido que ahora me indigne, y eche espumarajos por la boca cada vez que les escucho contentos, felices y encantados de haberse conocido, dando las cifras de nuevos contratos y altas en la S.S. 
Soy un mal bicho, una desgraciada, cuando por fin consiguen crear empleo yo sigo erre que erre quejándome, y nada me parece bien.
No solamente baja el paro, sino que por supuesto se conceden a sí mismos el mérito, es gracias a ellos,  a sus medidas  y reformas laborales…Ya…si ese es el problema, que yo me creo que son los responsables de tan magno acontecimiento, sí, sí, estoy segura. Lo que  no comprendo es que se pueda estar orgulloso de crear puestos de trabajo al precio que se están creando, a mí me daría vergüenza ponerme medallas por tales logros.
Llamadme inconformista, insatisfecha, ceniza…me da igual. Que ésto va p’alante es cierto. Vamos a llegar a un punto en el que todos tendremos trabajo, esa es la dinámica, estamos saliendo ya del tunel. Nadie llegará a fin de mes, pero eso es secundario. Ya se sabe, aquí “en no comiendo, saca uno pa los gastos”, que es que lo queremos todo. Lo importante es trabajar y cotizar, bajo qué condiciones o a cambio de qué sueldo es lo de menos. No me jodas! Oyes, que así yo también creo empleo. Es más, voy a montar una empresa y ofertar miles de puestos, para trabajar de gratis, y termino con el paro en un plis plas.

Me jode. Me jode y me pone triste ver como han conseguido lo que pretendían. Nos han quebrado, han roto nuestro espíritu a base de miedo, un miedo legítimo por otra parte. Hemos bajado la cabeza, y nos hemos resignado por fin. 
En la calle la gente está contenta. Después de dos años, de tres, de cuatro, por fin tienen trabajo, y sonríen. Con un contrato en precario de mierda, a veces declarando menos horas de las que trabajan, que ya no son 8 sino hasta 10, y por 700 u 800 euros al mes ¿no es para estar felices? ¿y se quejaban hace 6 años los mileuristas? Insensatos!! Dan gracias por ello, como si alguien les estuviera concediendo un deseo, o haciéndoles un favor, luego a los dos meses se dan cuenta de que ahora trabajan como cabrones, llegan agotados a casa pero siguen sin cubrir gastos, y no sé yo que crea más impotencia.
Quizás creen que la gente reclama trabajo porque les encanta currar, un capricho tonto, una excentricidad que tenemos algunos. Todos disfrutamos como cerdos madrugando, recorriendo las ciudades estresados, cumpliendo horarios, cubriendo objetivos, dejándonos los riñones, la piel y los nervios por el camino. Uhhhhh!!!!!! como disfrutamos!!!!!!!!!!!!!A ver si alguien les comenta, así como de pasada que la gente básicamente quiere trabajar porque necesita comer, vestir, pagar una vivienda, los libros de los críos, que nos empeñamos en querer educar, y los tropecientos impuestos que se sacan de la manga.
Pero hay que estar satisfechos, que coño! no está la situación para quejarse ni parecer un desagradecido o un vago que no está contento con nada. Total, a los que no perdieron su puesto también les han ido rebajando el sueldo, que no se diga que aquí hay privilegios, todos iguales, oiga usted.
En octubre además, muchos de los puestos creados estos meses desaparecerán, se esfumarán a la que el último turista en chancletas vuelva a su país, pero vayamos por partes, cada cosa en su momento, ahora se pueden vender cifras y buenos datos, y hay que aprovechar.
Yo siento pena, un desconsuelo absoluto, y no por mí en particular, sino por todos nosotros en general. Miro a mi alrededor y huelo una sensación de conformidad parecida a la que le invade a aquel que después de un accidente y de estar al borde de la muerte se recupera para terminar en una silla de ruedas incapacitado – pero al menos sigo vivo –
Pues ahí estamos, en la silla de ruedas que no tiene ni motorcillo, la misma vida nos cuesta hacerla avanzar con la fuerza de nuestros brazos, pero estuvimos mucho peor agonizando sin esperanzas ¿verdad?

Cerrado por derribo


Sí, soy una zorraputa, de la peor calaña además. Coloco este título y me garantizo la entrada de lectores y/o curiosos en masa. Os veo atropellándoos para acceder, el blog colapsado con el visiteo – ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado…?-
No he podido resistirme a la maldad, aunque sea de mal gusto, pero en mi defensa y antes de que me marginéis socialmente con razón,  diré que ha habido una muerte, eso es cierto, mi ordenador ha fallecido, D.E.P.
Creo que ha decidido que en nuestra larga y complicada relación de amor-odio se daba por vencido ya, que no me soportaba más, ni  mi maltrato físico y psicológico, ni mis insultos, ni las condiciones de esclavitud sin horarios ni descansos a las que lo tenía sometido. 
“No abuses de mi inspiración, no acuses a mi corazón, tan maltrecho y ajado que está cerrado por derribo.
Para decir con dios a los dos nos sobran los motivos”
Probablemente ha ayudado a su final el obligarlo a compartir espacio con los dos gatos gordos, que a base de pasearse a su alrededor lo han bloqueado y asfixiado soltando pelos con mala fe, envidiosos de que acapare mi tiempo, cortándole la posibilidad de ventilarse y respirar en condiciones. 
Y el domingo se plantó y dijo que hasta aquí habíamos llegado. Pensamos que sería suficiente con abrir en canal, sumergirnos en sus entrañas y practicar una limpieza a fondo de las vías aéreas…bueno…una limpieza general, y ahí que fue el coriano convertido en cirujano por un día, muy valiente aspirador en mano.
Fue peor el remedio que la enfermedad y no resistió la intervención, se nos quedó en la mesa de operaciones la criatura.
El coriano con la frente perlada en sudor iba y venía – aspirador, linterna, este cable no, este tampoco… enchufo por aquí…conecto de nuevo… – Se intentó hasta un trasplante de órganos, un bypass, luchamos hasta el final mientras yo decía – se nos va, el hijo de puta se nos va…– Cuando lo vi haciéndole el boca a boca pese a sus reticencias – porque Inma, el ordenador es masculino… – le puse la mano en el hombro y lo hice volver en sí – Hemos hecho lo que hemos podido, se acabó…
Por último le arrancamos el corazón donde almacena sus recuerdos, imágenes, palabras, y lo guardamos con gran cuidado en espera de poder transferir todo a un nuevo cuerpo… Me está entrando un repelús de leerme en modo Dr. Frankenstein que pa qué…
Y despiadadamente, sin fase de duelo ni nada, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. A buscar ordenador nuevo! 
Es un decir, de segunda mano en realidad, que no está la economía para muchas alegrías, y hoy el coriano me ha traído a mi nuevo compañero. Hemos sido presentados debidamente, y yo creo que nos hemos caído bien.
Yo le he asegurado que llega a una buena casa y que será tratado en función de su comportamiento, que aquí somos justos y si él cumple, yo seré amable y educada. Ha sido ver a los gatos gordos y por un momento me ha parpadeado asustado e indeciso, creo que no le han gustado tanto como yo.
Le he garantizado que va a currar mucho, pero todo tareas sencillas y repetitivas, nada de complicarse la vida. Que aquí no se juega, ni se instalan programas extraños ni se hace ingeniería informática. Leer, escribir, buscar información y poco más. Él me ha enseñado que no debo tenerle miedo, ni preocuparme por los cambios, que es sencillito de manejar.
Cuando ha cogido confianza, en un alarde de chulería, muy orgulloso de sí mismo, me ha demostrado que no debo echar de menos a mi XP, que Windows 8 mola mogollón, y me ha convencido en 5 minutos.
Y ahora diréis – Bueno…pues si ya tiene ordenador ¿para qué nos da la brasa? – Ahhhhhh!!!!!!!
Amigos….las cosas de la Informática nunca son sencillas ni se puede cantar victoria a la primera. Murphy es un gran aliado de la tecnología, y se dedica a reírse de nosotros los humanos. La Ley básicamente es ésta: “Nunca, jamás, conseguirás que todo salga bien a la primera. Cuando soluciones un problema surgirá otro, y si te pones tonto fallará todo al mismo tiempo sin que sepas porqué y se solucionará también cuando le de la gana sin explicación ni  lógica” Y así ha sido.
Con mi super ordenador monísimo en casa, y algo tan sencillo como instalar y configurar de nuevo el routter se ha convertido en tarea imposible, después de que esta operación se ha hecho antes en varias ocasiones sin ningún problema, y el coriano no es que sea un experto, pero torpe no es, que ha sido siempre mi informático de cabecera, por lo que mucho trasto pero sin interné poco voy a hacer.
Total, todo ésto para informar de a que es debida mi desaparición en combate, y que podáis de nuevo dormir tranquilos, que yo sé que estáis pasando las noches en blanco, insomnes, preguntándoos donde estoy y que ocurre, porqué no contesto comentarios al último post, porqué no comento en vuestros blogs…Ah! ¿Qué ni os habíais dado cuenta ni me echáis de menos? Pues disimulad, coño, que ya sabéis que últimamente ando sensible, no me vaya a dar un bajón por vuestra culpa.
Y ya está. Escribo desde el portátil del coriano, que ha tenido a bien prestármelo por un ratito, y voltea a mi alrededor mirando de reojo a ver si termino. No contéis conmigo para apañármelas mientras tanto con el móvil. Leeros aún puedo, pero comentar no voy ni a intentarlo, no pienso arriesgarme a sufrir una crisis nerviosa.
Vamos a ver si con suerte en dos o tres días esto queda solucionado. Mientras tanto, besos para todos.
                                                        CERRADO POR DERRIBO

De profesión, profesional

A un profesional, sea cual sea el gremio al que pertenezca, le exijo…No espera…ésto queda demasiado reivindicativo, y no tengo ganas…le demando que sea eso, un buen profesional, que haga bien su trabajo, que sea bueno en lo suyo. Me parece que es lo mínimo que puede pedirse y que cualquiera se merece cuando contrata o requiere unos servicios…Ya sabéis como sigue ésto. No abundan, directamente escasean, o me tocan a mí todos los ineptos, que también podría ser, eso que no creáis que soy demasiado exigente, pudiera parecerlo por mi tonillo en el blog, pero precisamente si lo uso aquí es porque me he quedado con las ganas de usarlo en vivo y en directo, en realidad mi nivel de tolerancia es alto, incluso demasiado, y tengo anécdotas para llenar un libro.
Una de las cosas que más me molesta es que vengan a casa a arreglar algo, sea la caldera, un grifo, da igual, y no haya vez que no se queden  con cara de pasmo delante del aparato susurrando meditabundos mientras menean la cabeza – Es que ésto no me lo había encontrado nunca – Amos, no me jodas! Que llevas 20 años trabajando en lo mismo ¿y jamás de los jamases te has encontrado con este problema? O sea…¿todos los expedientes X ocurren en mi casa? Pues eso parece, porque raro es el que no me suelta una frase parecida.

Yo creo que en 1º de FP debía haber una asignatura “Frases socorridas para cuando no tengas ni puta idea” y en el decálogo el primer punto era: – La culpa nunca es tuya sino del aparato, que es raro, o de sus usuarios que algo habrán hecho mal – Y esa la aprobaron todos.
Otra asignatura que aprobaron sin duda fue la de “Cómo torear al cliente y no cumplir nunca plazos ni compromisos” Mira que como lo sé, lo pongo fácil – El lunes a las 8 estoy ahí – De acuerdo, pero si me dice el lunes a las 8 que sea así, por favor, no me falle. No tengo prisa, prefiero que me diga usted que viene tres horas después o tres días pero cumpla con la fecha que me da…- JA! No hay tu tía, el lunes a las 12 cuando ya me he comido las uñas de los pies y lo he maldecido a él y a toda su familia, recibo la llamada telefónica – Es que se me ha complicado la cosa…– Los cojones! No sabe usted llevar una agenda señor mío, es más, ni siquiera lo intenta, es su sistema de trabajo y punto. Ahora podría añadir eso de – muy español por otra parte – pero no sé… no voy solicitando servicios de fontaneros alemanes, igual tardaban menos en venir desde Frankfurt que de cuatro calles más abajo…y esa es otra…¿gastos de desplazamiento? ¿que concepto es éste en un pueblo que se recorre a pie en 20 minutos?

Si subimos el nivel, la cosa sigue igual. Las pocas veces que me he tenido que relacionar con abogados he llegado a la conclusión de que me han tomado el pelo, y para muestra un botón: En la compra del piso quisimos hacer un contrato de arras con la paga y señal, ya me decían que no hacía falta un abogado, era un documento privado entre comprador y vendedor y no era necesario, pero como ya me encargo por activa y por pasiva de recordaros continuamente, yo soy imbécil y me empeñé en que me lo redactaran. Al mismo tiempo que soy imbécil, soy una tía metódica, maniática y con las ideas muy claras, así que allí que me planté yo con mi borrador para que le diera el visto bueno o rectificara lo que no viera correcto, me asesorara si alguna claúsula no era razonable etc, es decir, el trabajo estaba medio hecho.

Bien…Después de explicarle y dejarle mis folios quedamos para la semana siguiente. Cuando llegué la cara de la individua me lo dijo todo, ya podía inventarse excusas que una cara no miente, ni se había acordado de mí ni del asunto…Ooooook, no pasa nada, vuelvo en dos días.
La hija de puta me cobró sus honorarios, que no recuerdo, pero da igual, fuera cual fuera el montante tuvo la poca vergüenza de copiar íntegro el borrador que yo le había entregado y cobrarme por ello. Juraría que no se tomó la molestia ni de cambiar una coma de posición. Que vamos, yo sé que soy espabilada y escribo de puta madre, pero tía pedorra aunque sólo sea por justificar lo que me has cobrado currátelo un poquito y utiliza otras palabras. Pues ni eso. El que por aquel entonces era mi marido todavía se está riendo de mí, con razón añado, y repitió el – te lo dije – hasta que me vio pasar al color verde. A día de hoy…no sé…sigo siendo una pava, lenta de reflejos y me cuesta reaccionar rápido, pero si me pilla en un mal día esa no cobra por mi santo pepe, al menos no en billetes.
Si a un profesional le pido que trabaje bien, si éste es un médico, no se lo pido, se lo ruego de rodillas, y espero de él además no sólo que sepa de lo suyo, sino que sepa tratar con personas humanas – y redundo a propósito para que recuerden que los humanos semos personas, no meros trozos de carne en mejor o peor estado – que si no sabe o no le apetece, siempre puede dedicarse a la investigación o a diseccionar cadáveres, que ahí le van a protestar poco.
Zum me podrá ayudar en ésto, pero si no me equivoco hay una asignatura dedicada al trato con el paciente, desde el punto de vista psicológico. Empatizad un poco coño, que no cuesta tanto. Mirad a los ojos, sed educados, escuchad…repito es-cu-chad, incluso sonreid, hay que saber transmitir…y un largo etcétera.
Ésto es tan o más importante que todos los conocimientos sobre la materia. Si encima vas asustado o preocupado ni te cuento, en esos momentos uno se siente muy vulnerable y necesita además de un diagnóstico, unas palabras de aliento.
Que decir si encima el tipo no sólo no tiene empatía, sino que directamente es idiota y mete la pata. Estoy recordando ahora como hace unos años después de molestias que no relataré por desagradables, me tuvieron que hacer una colonoscopia. Yo iba ya acojonadilla, porque mis antecedentes no son precisamente para tomarse determinados asuntos a broma, y aprovechando que fue con sedación extirparon un tumorcillo que encontraron por allí y que era el que me estaba dando los problemas.
El caso: me hicieron esperar fuera, y sale uno de los médicos y me explica que hay que analizarlo y en una semana me darán los resultados, pero que he esperado mucho y eso tiene muuuuuy mal aspecto. Así tal cual lo dijo – ésto pinta mal – Su puta madre!!!!! Pasé una de las peores semanas de mi vida…vale, no… las he tenido aún peores, pero vaya, que pasé mucho miedo, lloré mucho y estaba convencida de que esta vez sí, la había jodido bien jodida. Total, a la semana me dijeron que era un simple pólipo que no solamente no era maligno, sino que nunca hubiera llegado a serlo.
¿Que haces en un caso así? El alivio es tan grande…el aire vuelve a tus pulmones, y sólo quieres regresar a casa, arrodillarte y agradecer tu suerte a todos los dioses habidos y por haber, y hasta a alguno inventado, lo que menos te apetece es subir a buscar al imbécil y coserle la boca con puntos de sutura, pero que se lo merecía desde luego – Saque usted la lenguecita, que se la voy a cortar, caballero – 
Tengo además una duda, una curiosidad que me corroe las entrañas. Suele suceder que el tiempo de espera entre que sale un paciente y se llama al siguiente sea superior incluso al que se ha invertido en atender a dicho paciente. Si alguien tiene la respuesta, por el amor de un dios, que me la dé!!!!! ¿Qué hacen en esos 10 ó 15 minutos que todo queda en stand by? El otro día en una de esas esperas hice partícipe a mi hija de mis dudas, la respuesta que me dio fue tan ordinaria que no voy ni a reproducirla aquí, ya le tengo dicho que soy su madre y determinadas frases en su boca me trastocan.
Como no quiero ser mal pensada, los primeros cinco minutos siempre imagino que están terminando de rematar el anterior historial, en los siguientes que abren el mío y comienzan a documentarse…pero no, cuando entro ni saben quien soy ni para que estoy allí. Es entonces cuando en lugar de mirarme y escuchar, fijan la mirada en el ordenador y entran en trance.

Debo ser justa, me he encontrado de todo, es cierto, desde el que te recibe de pie y con un apretón de manos se presenta y te invita a sentarte, hasta el santo varón capaz de escuchar con toda la paciencia de este mundo a mi madre y sus divagues que nada tienen que ver con el asunto – Es que verá Doctor, yo soy de Almería y ahora me voy con mi marido, porque a nosotros aquello nos tira mucho – incluso esbozando sonrisas y bromeando con ella mientras nos dirigimos miradas cómplices – A mi hija no le haga ni caso, se ha empeñado en acompañarme porque se cree que estoy tonta, y yo doctor, de tonta no tengo un pelo

La pediatra que atendió a mi hija en el Hospital la última vez  terminó despidiéndonos con dos besos a cada una y solicitándome consejos para adolescentes taciturnos, porque ella con el suyo no podía más.
Yo comprendo además que aguantarnos tiene mérito, y que el menor de los problemas es que te toque un
paciente un poco pesado, que algunos acuden con el listado de derechos en la boca y se creen merecedores de trato preferente. Yo sé que los médicos se curan en salud, nunca mejor dicho, y no arriesgan diagnósticos ni mucho menos predicciones alegremente, porque ahora a la mínima te ponen una demanda y te dejan tieso, pero busquemos un punto intermedio.
Recuerdo también cuando por otro asunto esta vez sí, con diagnóstico jodido, pasé por las manos de todos los ginecólogos del Hospital…no serían todos, que luego me dice Carmen que soy exagerada, pero unos 6 ó 7 sí, incluido el Jefe de la Unidad o como se le llame a eso. El diagnóstico ya estaba, los pasos a seguir a partir de ese momento también, pero yo visita tras visita suplicaba con la mirada que alguno me dirigiera unas palabras de ánimo. Hacía preguntas muy poco científicas, es cierto, a ver que respondes si directamente una desquiciada con cara de desesperación te pregunta si se va a morir.

Joder, lo que nadie entendía es que yo no esperaba una respuesta con rigor, ni una garantía de nada – fírmeme aquí que no me voy a morir! – ni bailes de tantos por ciento, sólo quería consuelo coño, una frase que me ayudará a salir del terror en que vivía y me diera esperanza. Seguramente me pasé, mirado en la distancia, pero eso no importa, lo importante es que se veía que mi estado anímico era deplorable y a nadie le importaba un carajo, cuando es sabido que el estado de ánimo es básico en el proceso de sanación de cualquier enfermedad.

Al fin, este Jefe de Unidad, al que no olvidaré nunca, con su pinta de macarra borracho con la bata abierta y su cadenaca al cuello, sólo me dijo una frase, pero fue suficiente – No te preocupes, si de lo que tienes miedo es de no ver crecer a tu hija, cálmate que vas a tener tiempo hasta de arrepentirte – Ese día salí con fuerzas renovadas del Hospital y me agarré a aquella frase como si fuera un mantra, tampoco costaba tanto, joder.
Mi seta tenía entonces 4 añitos, y aquí seguimos, dándonos guerra mutuamente.
No os lo querréis creer, no me lo creo ni yo, pero juro que después de soltar todo este rollo, no era ésto lo que yo pretendía escribir cuando he empezado, y que la historieta que venía a narrar ni la he rozado, así que no os extrañe si el próximo post va también de médicos. Lo aviso ya y así quien quiera puede directamente saltarselo, que no se lo recriminaré.

P.D. Buscando el título para el post, que es lo que siempre llevo peor, me ha venido a la cabeza enseguida esta frase, que viene al pelo, de un gran tema de uno de mis grupos ochenteros favoritos, Gabinete Caligari. Sí, en toda profesión incluida la que se trata en la canción, hay que ser un profesional.

“Profesional a tu servicio, cumpliendo antojos y caprichos a voluntad
De profesión, profesional, para lo que gustes mandar, soy profesional”

Y yo que sé…que sé yo…

No me preguntéis porqué, no lo sé, si me pillara un psicoanalista seguramente buceando en mi subconsciente daría con la respuesta, y me ofrecería una explicación coherente y razonable del porqué me ha dado ahora por caer en la cuenta de este detalle del que voy a hablar. Yo puedo anticipar una, pero no sé hasta que punto va por ahí la cosa: aburrimiento, me aburro y cuando lo hago divago mucho, y se me ocurren los análisis más disparatados y tontos.
El caso, no sé en que mundos andaría mi mente, ni que cadena de pensamientos me llevó hasta ahí, pero de
repente se hizo la luz y tuve la revelación: Oh my god!!! (exclamación que se me ha pegado de tanto Divinity y programa de decoración) Si casi no me comentan hombres!!!!!
Y así me he quedado, picueta ante tal afirmación, perpleja vaya, y sin saber como tomármela ni por donde entrar a analizar.
Cierto es que soy mujer, obviedad que no hace falta remarcar, y como tal, escribo desde ese punto de vista, con todo lo que ello conlleva, y supongo que llego más a ese sector. También es cierto que yo misma leo muchos más blogs llevados por mujeres que por hombres.
No obstante, considero que no escribo sobre temas exclusivamente mujeriles, por mucho que se me vea el plumero, pero lo mío no es un blog “femenino”, creo que no al menos.
Cierto es también que aunque no manejo datos, y ésto me lo estoy inventando, mi intuición me dice que hay muchas más mujeres que hombres escribiendo un blog, un dato a tener en cuenta para las estadísticas.
También intuyo que somos más dadas al comentario las mujeres. Todo ésto son estupideces mías y ganas de separar por sexos, pero soy de las que está empeñada en que no somos iguales, ni física, ni mentalmente, y aunque hay de todo, generalizando llego a estas conclusiones.
El otro día recibí un e-mail de un murciano muy “salao” que me explicaba que aunque no comenta nunca, quería que supiera que me lee y que se ríe mucho conmigo. Caí en la cuenta de que hay todo un mundo ahí fuera que no controlo y desconozco. Siempre lo digo, sólo soy consciente de la gente que comenta, y me olvido de todos los que leen y permanecen callados. No sé cuantos son asiduos, si me leen por morbo, porque no me soportan pero les da punto (éste es un motivo para leer más habitual de lo que pudiéramos pensar), porque les gusto o vaya usted a saber. Tampoco tengo ni idea de que tanto por ciento es masculino, claro…
Después de analizar todo ésto y empezar a encontrarle la lógica al asunto, saltaron las alarmas, cuando recordé que no siempre había sido así. Comenzaron a venir nombres a mi mente y resulta que yo tenía muchos comentaristas masculinos…segundo Oh my god!!!!!!!!!!!!!! Aquí si que había chicha para darle vueltas a la cabeza ¿Que ha ocurrido para que los hombres huyan de aquí en desbandada? En mi línea empecé a atar cabos y a neurotizarme ¿será el blog un reflejo de mi vida no virtual? ¿Hay algo en mí que repele y ahuyenta a los hombres? 
Llegados a este punto entré en mi proceso Calimero, penoso donde los haya, no tanto por los comentaristas, sino porque una cosa llevó a la otra, y extrapolar con mi vida “real” no resultó beneficioso para mi autoestima, pero este es otro tema.
Empecé a recordar nombres…vale, tengo mucho comentarista Guadiana, pero no cuentan en el análisis, van y vienen y yo encantada. Luego están los que se quedan, hasta ahora al menos, están ahí casi desde el principio, otros desde hace poquito: Chema, Dess, Jorge, Pepe, Jatz…Algunos se han quedado por el camino, dejaron de escribir y desaparecieron, lógicamente. Luego está mi querido Miguel, que nos dejó sin ganas, de forma involuntaria.
La mayoría simplemente un buen día dejaron de comentar, sus motivos tendrían, que pueden tener que ver conmigo o no, soy egocéntrica, pero no tanto.
Y por fin unos cuantos se fueron de aquí enrabietados y ofendidos, por causas y motivos muy diferentes entre sí, además…es curioso…juraría que las mujeres son más susceptibles y dadas a ofenderse con facilidad, sin embargo no recuerdo haber tenido ningún problema en ese sentido. Antes de que alguien me lo recrimine, sí, tuve mi rifi-rafe con mi querida Pitita, que no sé si me sigue leyendo, pero de ser así aprovecho para enviarle un saludo y mi cariñito. Ella no cuenta porque hicimos el camino al revés, empezamos mal, muy mal y terminamos compartiendo mucho más de lo que podáis imaginar, son cosicas privadas, pero aprendí a no juzgar sin conocer, o a intentarlo al menos.
Hubo un momento de peligro también con Ohma, un momento de dos minutos porque fue por una mala interpretación en una frase, y todavía me río cuando recuerdo su reacción, quien la conozca sabe como es, visceral y muy tajante si se pone, una de las anécdotas más divertidas que he vivido por aquí, desde luego…
Me estoy yendo del tema…estaba con los ofendidos. Todos ellos tienen algo en común, iban equivocados en sus apreciaciones. No quiero decir con ello que no haya motivos para molestarse conmigo, incluso para odiarme o no soportarme, o encontrarme simplemente pedante, prepotente o estúpida, pero sé quien soy y de que pie cojeo, y esas supuestas ofensas siempre han sido por no pillarme el punto, por no entender la ironía a veces, por no posicionarme en ningún lado de forma consciente otras, por no ser capaz de aguantar que hable con franqueza también.
No me molesta que se molesten, ni mucho menos. Me molesta que lo hagan por razones equivocadas, porque me deja sin argumentos. Yo no voy a justificar nunca mis palabras, puedo hacer una aclaración puntual, pero si no se comprende lo que digo y alguien se equivoca conmigo, es su problema, no el mío. Sería como explicar un chiste que no se ha entendido a la primera, pierde toda la gracia.
Debería ser humilde y pensar que tal vez no transmito bien al escribir, y no sé explicarme debidamente, pero entonces eso no hubiera ocurrido con tres o cuatro personas, sino con la mayoría, y no es el caso, por tanto el asunto me desconcertó en su momento porque me inquieta todo lo que escapa a mi entendimiento, pero nada más.
Y ahora después de todo ésto, no sé por donde seguir y rematar…tenía ganas de escribir y me ha parecido una excusa como otra cualquiera para hacerlo. Evidentemente el tema no me quita el sueño ni es importante para mí, pero sí me resultó curioso cuando pensé en ello, y ya digo, debía andar aburrida.
Que nadie se confunda, no estoy haciendo terapia ni sacando demonios del armario, si así fuera sabéis que lo digo claramente y no me corto. 
La culpa la tiene mi obsesión por escribir. Necesito hacerlo, muchas veces no lo hago porque aunque se me
ocurren temas pienso que no valen la pena, que no interesan, que son idioteces, como hoy, con la diferencia de que hoy he decidido seguir y que sea lo que dios quiera. 
El otro día descubrí algo también curioso cambiando de tema, pero al hilo del mismo…
Después de días y días sin ser capaz de escribir, y con un bajoncillo importante en mi estado de ánimo, decidí que bueno era avisar de lo que me ocurría y dar algún tipo de explicación, incluso comentando que no sabría si volvería a escribir o a comentar…un dramón. Alguien puede pensar que es una forma de llamar la atención, nada más lejos de la realidad, creo que no tengo necesidad de ello, y siempre he odiado dar pena. Pasados unos días releer eso me produce una verguenza atroz, me ocurre siempre que me pongo dramática, peeeero sirvió para algo, paradojicamente – y ese es el descubrimiento – el sólo hecho de escribir avisando de que tal vez no iba a escribir más liberó el atasco, fue un punto de inflexión, una especie de laxante, e incluso luego tuve días de incontinencia escrituril, con lo que quedé estupenda contradiciéndo mis propias palabras, y más de uno diría – joder! pues menos mal que avisó de que no iba a escribir más – En fin…la coherencia no es uno de mis puntos fuertes y yo que sé…que sé yo…

Okupas en la azotea

Aviso: Este es un post disperso, mal resuelto. No doy para más, a ver si me ayudáis a centrarlo.
Ya sabéis que ostento el dudoso honor este año de ser la Presidenta de ésta mi comunidad. Básicamente este cargo ha servido para que mis vecinos pasen en mi escala de valores o apreciaciones de la categoría de indiferentes a la de odiados, una bonita experiencia de la que he aprendido algo que ya intuía pero ahora he comprobado. Ante un conflicto el que no se moja y pretende permanecer neutral recibe hostias por todos lados.
He aprendido más cosas, que no sirvo para ésto, aunque eso ya lo sabía, porque desde luego no acepté gustosa el traspaso de poderes, fui obligada como todos, pero unos asumen con más dignidad y responsabilidad que otros, y yo desde el primer momento decidí inhibirme y no involucrarme.
No me han dejado, ya lo digo, y por mucho que haya intentado esquivar los asuntos pasándolos al Administrador, mis convecinos me han perseguido, acosado, obligado a enfrentarme a asuntos que me la pelan, y ha sido todo muy bonito, sobre todo un descubrimiento extraño que es lo que más me ha sublevado.
Me obligan a dar la cara, a tomar decisiones, a moverme, me enmarronan en una palabra en asuntos a los que yo no les veo ni pies ni cabeza, ni punta que sacarle, porque en algo hay que ocupar las horas vacías y así se ve que le encuentran sentido a su vida y claro, tú eres la Presidenta y tienes que asumir tus responsabilidades – me dicen – y luego se dedican a hacer por libre lo que les sale de los cojones sin contar conmigo, ni comunicarme. No! Vamos a ver, una cosa o la otra. No contéis conmigo, que yo encantada, es más, ya que tanto os mola estar ahí pendientes de cada detalle, y llevarlo todo para adelante, quedaros la puta presidencia que yo os la regalo,  pero si lo hacéis, respetad mi manera de llevar las cosas y no me ninguneéis coño!
Pero ésto es el desahogo. De lo que quiero hablar es de una Ley nueva de la que he tenido conocimiento estos días debido al cargo, que ha pasado bastante desapercibida, pero es aberrante.
En abril de este año se aprobó la Ley General de Telecomunicaciones, que no voy a analizar aquí. Sólo un punto, que es el que ha llamado mi atención y con el que lo he flipado:
Nos dice esta Ley, que los operadores de Telefonía tendrán derecho a la ocupación  de la propiedad privada cuando resulte estrictamente necesario para la instalación de la red en la medida prevista en el proyecto técnico presentado y siempre que no existan otras alternativas técnica o económicamente viables, ya sea a través de su expropiación forzosa o mediante la declaración de servidumbre forzosa de paso para la instalación de infraestructura de redes públicas de comunicaciones electrónicas.
Yo me he enterado porque han  llegado aquí y están liados con lo de la fibra óptica. Ya se sabe que esta historia hasta ahora ha sido un completo fracaso debido a que a las empresas les sale carísimo montar las infraestructuras, tienen que levantar las calles para enterrar cables y es un follón y un dispendio económico inasumible en muchos casos. Pues bueno, han encontrado otro modo, y a mí me parece estupendo, pero las cosas hay que hacerlas bien, no vale irse sacando leyes de la manga para favorecer y beneficiar a estas  grandes empresas, que ellos sabrán los favores que se deben unos a otros, pero los que terminamos por medio y pagando por ellos siempre somos los mismos.
Resulta que en MI propiedad privada, léase mi pisito, que es mío entre otras cosas porque he pagado o estoy pagando la construcción, el suelo y hasta las aceras de la calle, que el constructor ya se encargó de gravar en el precio de venta, y del que cada año vuelven a cobrarme por su titularidad mediante el IBI. Esa propiedad privada en la que pese a ser mía no se me permite por ley poner un  toldo de color diferente al de los vecinos, ni tender ropa, que queda feo y de pelagatos que se vea ropa tendida al sol dando a la calle, ni cambiar una ventana si rompe la uniformidad de la fachada, en esa Mi propiedad digo, y ahí entran las zonas comunes, en la que ni yo puedo hacer lo que me de la gana si que puede venir alguien de fuera y sin permiso ni autorización nuestra hacer y deshacer.
O sea, el gobierno que persigue y criminaliza a los Okupas, por utilizar y ocupar viviendas privadas y edificios públicos desocupados – y aprovecho para entrar al trapo y decir que deberíamos distinguir y diferenciar muy bien entre un tipo de ocupación y otro, e igual que me parece bien perseguir a los que ocupan las primeras, tengo serias dudas respecto a la ocupación de los segundos – pues eso, que ahora y por el morro nos mete okupas en casa, eso sí, con una ley por medio, y entonces ya está todo justificado.
O sea, que la propiedad privada, la base de todo nuestro sistema capitalista, lo es mientras no interese cargársela con la excusa de obtener un bien mayor para la sociedad, y digo bien, excusa, el provecho es para las propias empresas y para facilitar su obtención de beneficios después ¿de quién? De nosotros evidentemente ¿o es que nos darán luego el servicio gratis?
O sea, que estamos obligados a permitir que nuestras azoteas se llenen de antenas y cables, nos guste o no. A mí me da un poco igual hasta el momento en que me obligan, entonces ya no me da lo mismo, y pregunto ¿porque no se nos paga por ceder nuestro espacio como ocurre cuando se coloca publicidad? ¿Vamos a tener algún tipo de prerrogativa por este servicio al bien común? Pues ya os digo yo que no, ésto es un poco como lo del reciclaje, nos convencen con buenas palabras y alguna amenaza en modo multa de que reciclemos hasta el punto de que el que no lo hace empieza a estar mal visto, les hacemos parte de la faena, venga paseos de contenedor en contenedor y la cocina hecha unos zorros llena de mierda, y sin embargo el impuesto de residuos urbanos, vulgarmente “las basuras” cada año más caro ¿que somos? gilipollas, lo tengo claro.
Luego hay un problema añadido, yo no me preocupo demasiado de esas cosas, pero hay mucha gente que está convencida de que todas esas ondas electromagnéticas dañan nuestra salud. No hay estudios concluyentes ni en uno ni en otro sentido, pero todos aquellos que se alarman y viven intranquilos con ésto ¿porqué tienen que soportar sin desearlo esa espada de Damocles sobre sus cabezas?
Buscando información sobre esta Ley, me he encontrado de casualidad con ésto. Yo no conozco a este señor ni a su partido, que nadie piense que defiendo así alguna tendencia política concreta, ni sé quienes son ni me interesa. Solamente me ha gustado este párrafo, y lo aprovecho y lo copio, nada más: 
” (…) El Sr. Soria, como es su costumbre, pone al país al servicio de las grandes corporaciones. No al revés. No pone a los operadores al servicio de la ciudadanía. A este ministro no se le ocurre idea buena. Sres. del PP, Uds. no son liberales en absoluto. Uds. son intervencionistas, pero no al servicio del interés general, sino al servicio de las grandes empresas privadas. Extraño intervencionismo neoliberal el suyo, pero que se repite en cada ley que promueven (…)”
No sé a vosotros pero a mí estas cosas me crean una sensación de inseguridad e indefensión y me producen una inquietud importante. No viene de ahora, hace ya tiempo que vivo con esa percepción, la de que todo es posible, que ningún derecho está ya asegurado y que límites que creíamos infranqueables, se saltan a la torera con total impunidad cuando conviene. Le seguimos llamando democracia, yo cada vez tengo más dudas…

Mi corianico acaba de publicar, así que sigo con la campaña de publicidad gratuita que le he montado, que soy yo muy generosa, no me merece claramente.
Esta vez hemos cambiado los papeles y mientras yo me dedico a la denuncia, a él le ha dado por lo chorras.
Si os ape, ya sabéis, a mí se me han caído las lágrimas de la risa, pero claro, no soy objetiva, y es que he vivido las anécdotas que relata.

La presbicia y la madre que la parió